
Los tejidos Wichi sólo son realizados por mujeres. Ellas conocen los tintes de las plantas del monte y las complejas técnicas que toman la planta de chaguar y la convierten –tras un proceso– en fibras aptas para trabajar.
Lejos del modelo asistencialista, cerca de la autogestión y las tradiciones, mujeres Wichi de diferentes comunidades, todas ellas de Formosa, trabajan desde hace algunos años para descubrir la importancia de estar organizadas, y sus virtudes.