Paraguay

¿El costo del desarrollo del Chaco debe ser la masiva deforestación?

Los expertos aseguran que se debe generar una política y marcos legales entre todos los sectores afectados, para lograr un genuino Plan Estratégico de Manejo Forestal del Chaco Paraguayo que contenga tanto elementos restrictivos como de incentivos. Foto Brundo Ferreiro / Flickr

Los expertos aseguran que se debe generar una política y marcos legales entre todos los sectores, para lograr un genuino Plan Estratégico de Manejo Forestal del Chaco Paraguayo que incluya elementos restrictivos e incentivos. Foto Bruno Ferreiro / Flickr

La organización no gubernamental Guyra Paraguay afirma que del 11 de abril hasta el 27 del mismo mes de 2009 se deforestaron en total 854,63 hectáreas, es decir un promedio diario 53,4 ha. Luego aumentó, del 27 de abril al 21 de mayo, a 31.027 hectáreas, o sea 1.241 hectáreas por día. Del 11 de abril al 21 de mayo último, se deforestaron en el Chaco paraguayo 31.881 hectáreas. Y la tendencia es creciente: cada vez se desmonta más, según las observaciones satelitales.

Asunción, Paraguay, 24 mayo 2009 (Diario ABC).- El desarrollo del Chaco paraguayo se da actualmente en detrimento de las masas boscosas que aún quedan. La masiva deforestación busca transformar los bosques naturales en sitios de pastura para la ganadería o para la expansión de cultivos. No hay una visión de sustentabilidad. Ahora, la Secretaría del Ambiente (Seam) busca poner las cosas en su lugar, pero los productores se sienten afectados, sin inmutarse siquiera por el daño que vienen cometiendo.

Lejos de sentir vergüenza por el tremendo daño al frágil ecosistema del Chaco, y con la intención de seguir deforestando hasta echar el último árbol, diferentes sectores de la ganadería y agricultura lanzan el grito al cielo porque la Seam decidió suspender el otorgamiento de nuevas licencias ambientales para varios proyectos de desmontes.

La medida es hasta que el Instituto Nacional Forestal (Infona) realice un censo de los bosques remanentes del Chaco. La decisión de la Seam no afecta a los proyectos ya existentes, que se han formado a expensas de masivas deforestaciones. Los mismos pueden seguir.

Incluso, entre quienes apoyan la campaña de plantar 14 millones de arbolitos en el país para restaurar los bosques perdidos, hay quienes piden que se derogue la medida de la Seam para que se siga deforestando, bajo la excusa del desarrollo.

“Es increíble la cantidad de carpetas de pedido de licencias para deforestar en el Chaco que he recibido como ministro del Ambiente. Ahora, me imagino, hay miles de carpetas. Es espantoso ver pedidos y más pedidos. Hay que defender el Chaco. No se puede seguir con esta depredación”, dijo el ex titular de la Seam, José Luis Casaccia. El actual ministro del Ambiente, Oscar Rivas, reconoció que efectivamente existen múltiples carpetas de pedido de desmonte en el Chaco.

Cifras alarmantes

La organización no gubernamental Guyra Paraguay afirma que del 11 de abril hasta el 27 del mismo mes se deforestaron en total 854,63 hectáreas (promedio diario 53,4 ha). Luego aumentó, del 27 de abril al 21 de mayo, a 31.027 hectáreas (promedio diario 1.241 ha).

En el lapso del 11 de abril al 21 de mayo último, se deforestaron en el Chaco 31.881 hectáreas. Y la tendencia es creciente: cada vez se desmonta más, según las observaciones satelitales de Guyra Paraguay.

“Esta tendencia de rápido y drástico ascenso de la tasa de deforestación es llamativa, y exigirá una nueva actualización de los datos satelitales durante la última semana de mayo”, indicó el titular de Guyra Paraguay, Alberto Yanosky.

Guyra Paraguay ha estado realizando monitoreos periódicos de la deforestación en el Chaco, utilizando la mejor tecnología de sensores remotos disponible y en contacto con la Seam, explicó.

Carne ecológica

“Lo importante es que trabajemos juntos y que tengamos en cuenta que hay áreas críticas que no deberían someterse al uso tradicional, y asegurarnos que gran parte del territorio del Chaco es bosque. Nadie puede negar que hay bosques, y que estos bosques tienen un increíble valor. El manejo forestal sostenible de los bosques del Chaco supera con creces lo que se puede obtener con otras actividades”, resaltó Yanosky.

A criterio del entrevistado, la ganadería sustentable es buena. “Por supuesto que hay áreas en el Chaco que requieren pasturas mejoradas, pero también es cierto que hay áreas que tienen pasturas naturales que pueden no sólo darnos un lugar en el mercado de carne ecológica, más amigable con el ambiente, sino también reducir las emisiones de metano que el ganado genera”, dijo.

Riesgo de desertificación

La decisión adoptada por la Seam es una medida coyuntural, y ayudará a ordenar el conflictivo concepto de desarrollo a expensas de los recursos naturales. Según Yanosky, esta medida debe ir acompañada, en el corto plazo, de planes estratégicos de largo aliento, basados en un estudio técnico-científico, serio, responsable y ampliamente participativo, para la definición de tierras forestales y propuestas de ordenamientos territoriales municipales.

No se logró en el Parlamento una ley de “pausa ecológica”, para frenar los masivos desmontes. Y esta resolución es igual que la Ley de Deforestación cero, con algunos criterios a cumplir, como conocer previamente cuánto queda de bosques. Para ello, urge que el Infona coopere en el inventario de las áreas boscosas. No es un mero capricho contra los productores agroganaderos ni madereros, es una realidad instalada y preocupante.

Mirando un poco más allá de los meses, las cifras son más alarmantes: las tasas de deforestación anuales en el Chaco vienen en sostenido aumento. Actualmente, el nivel es de 1.200 hectáreas deforestadas por día (equivalen a 1.200 manzanas). En 2006, se deforestaron 130.000 hectáreas; mientras que en 2008, la cifra aumentó a 228.000 hectáreas deforestadas. El tamaño de toda una ciudad del Departamento Central.

A criterio de Yanosky, esta realidad exige urgentemente un análisis profundo, considerando la complejidad del fenómeno de habilitación de tierras para cambio de usos, así como las características de fragilidad y riesgo de desertificación del ecosistema chaqueño.

Plan estratégico

“Hay que generar una política y marcos legales, entre todos los sectores afectados, para lograr un genuino Plan Estratégico de Manejo Forestal del Chaco Paraguayo (actualmente con 14.000.000 de hectáreas de bosques), que contenga tanto elementos restrictivos como de incentivos”, dijo.

Agregó que se puede lograr la participación de los propietarios de terrenos en el mercado de carbono, así como la protección de los territorios de importancia biocultural, y la reprogramación urgente de la Ley 3.001 “para compensar el pasivo ambiental de la Región Oriental, en forma dirigida sobre territorio chaqueño”.

Obviamente, la Seam es blanco de críticas y presiones. Ya se habla de rever la medida para que sea más flexible. Esto implicaría volver a dar “permiso para deforestar”.

La intención no es la de tomar la actitud de “ambientalista extremista, a ultranza”, es más bien decir “basta” a los que están dejando sin bosques al Chaco, sin el menor criterio de responsabilidad ante las futuras generaciones.

Mientras los productores no adopten una actitud sensible y respetuosa hacia los recursos naturales, no queda otra opción que adoptar medidas que pueden verse como antipáticas y antidesarrollistas. Al final, es un grupo que con la deforestación busca beneficios sectoriales por encima de los intereses nacionales y, principalmente, en detrimento de los recursos naturales.

La Seam debe mantenerse firme y hacer cumplir las normas, duela a quien le duela, por tanto daño que hacen unos pocos contra los escasos bosques chaqueños que quedan en el Paraguay. Una pausa ecológica en el Chaco para nuevos proyectos, por un buen tiempo, favorecerá al país y beneficiará a los tenedores de bosques en su propiedad.

Fuente: Diario ABC, Paraguay